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DALIDA y su Busto

Me he dejado caer desde donde estaba ayer y he aterrizado en la Place Dalida, llamada así desde el 24 de abril de 1997 en homenaje a la cantante y actriz Yolanda Gigliotti (DALIDA) que había vivido a escasos 200 metros del lugar durante 25 años, es una pequeña plaza en la que convergen les rues: Girardon, de l’Abreuvoir et Allée des Brouillards, el mismo día en que se descubrió la placa con el nombre de la plaza, se erigió un busto (nunca mejor dicho) de ella, realizado por Alain Alsan (escultor).
La plaza invita al reposo, al lado del busto hay un banco, me siento. Pasa un grupo de niños, niñas y sus monitores, posiblemente los mismos de ayer, uno de los niños se retrasa y, mirando de un lado a otro, con presteza posa sus manitas en el busto,

DALIDA y su Busto

no en cualquier parte del busto, lo hace en el lugar que más brilla, es indudable que el niño comprende que es un atrevimiento lo que acaba de hacer, o eso o es que conoce la tradición, me inclino por lo primero, el brillo y la turgencia de los volúmenes han sido irresistibles, así mismo se lo ha parecido a una de sus compañeras que nada más verlo a corrido a contárselo a otra, risitas, muchas risitas y miradas para el osado, los monitores ni se han enterado, se han perdido una situación divertida, un instante especial, a mí todavía me quedan restos de la sonrisa en los labios. Imaginad las manos del pequeño, la gorra con la visera hacia atrás, casi ha tenido que ponerse de puntillas para alcanzar esos dos resplandores.

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El París de los Parisinos -La Butte Montmartre appartient aux enfants-

No soy más que un turista en Paris, un turista que en una cincuentena de días ha captado miles de imágenes de “La Ciudad”, de entre todas esas imágenes hay, para mí, unas pocas que tienen un elemento seductor que les falta a las otras, el modo en que los parisinos viven París, donde mejor se aprecian esas experiencias es en los distritos menos turísticos, lo que no quita que se puedan observar también en los que sí lo son, si estamos atentos podremos captar el pulso diario de los auténticos moradores, desde los que pasean en bici plácidamente hasta las prisas enervadas de los que van a trabajar en metro (en las escaleras mecánicas sitúate a la derecha para no entorpecer su acelerada carrera).
Remoloneaba hoy por la rue de l’Abreuvoir cuando, de repente, ha llegado un grupo de niños acompañados de algunos adultos, blog 4 Rue de l'Abreuvoir -Paris-eran de un centre de loisirs l’été y se paseaban por Montmartre para conocer el lugar y para aprender acerca de la cultura de ese barrio de su ciudad, posiblemente les expliquen que en el 4 de esa calle vivió le commandant Henry Lachouque “Historien de Napoléon et de la Grande Armée, 1888-1971”, les mostrarán la placa que explica lo dicho, pero los niños, seguramente, mirarán un poco más arriba, donde otra placa (ésta de mármol) contiene, en el semicírculo superior un gallo, en el rectángulo restante unas líneas trazadas, unos números romanos, el gnomon cuya sombra marcará la hora y el lema QVИD TU SONNERAS JE CHANTERAY, algo así como que el gallo le dice al reloj: cuando tú des las horas, yo cantaré, el cuadrante solar es de trazado declinante a poniente (en esta pág. y ss. podéis ver en qué consiste un reloj de sol declinante a poniente), tal como éste, blog Rue de l'Abreuvoir -Cadran solaire- el que yo he fotografiado hace un rato, antes de que ellos llegaran. Entre la hiedra y las duras sombras los niños se han perdido algunos detalles del reloj, puede que eso les motive a volver, algún día!